Déficit de médicos, el nuevo problema que se avecina

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El Coronavirus ha dejado en evidencia los problemas que pueden tener cualquier país, y en el caso de México, ha desnudado varias de las imperfecciones que puede tener una nación como sociedad.

En México, han fallecido más de 30 mil personas desde el pasado 20 de febrero, fecha en la que se conoció el primer caso de COVID19, hasta el sol de hoy. El promedio de edad de los muertos en México ha sido menor que en otros países de Europa, debido a las comorbilidades concentradas en una gran parte de la población como hipertensión, diabetes, entre otras. En algunos estados como Chiapas, Coahuila, Guanajuato, Tamaulipas y Veracruz, regresaron al color rojo del semáforo por presentar saturación en las camas de hospitales.

En Yucatán, por el momento, la disponibilidad de camas no es un problema. Recientemente, el gobernador de la entidad, Mauricio Vila Dosal, señaló que su administración ha hecho un esfuerzo para dotar a los hospitales con camas y equipos para atender a pacientes con COVID-19. “En estos momentos hay reconversiones en los hospitales del ISSSTE, del Seguro Social, el Centro de Convenciones  Siglo XXI, se encuentra listo  pero no lo vamos utilizar mientras sea necesario, la ampliación del Hospital General de Valladolid ya empezamos a utilizarlo”, dijo el mandatario el pasado viernes.

Sin embargo, en el estado sí se avecina un problema, el cual podría ser contar con el personal suficiente para atender las camas de hospitales en las áreas reconvertidas del IMSS, ISSSTE, y el Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán, así como en el Hospital Agustín O´Hooran, entre otros.

Asimismo, el Gobierno del Estado informó que son un total de 3,171 trabajadores de la Secretaría de Salud del estado (SSY) y de los Institutos Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste), así como del Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán (HRAEPY), los 3 pertenecientes a la Federación, se encuentran bajo licencia por el Decreto que emitió el Gobierno federal en marzo pasado.

De acuerdo con dicho decreto, publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), se otorga el permiso para que los trabajadores de 60 años o más con enfermedades crónicas, permanezcan en sus hogares con goce de sueldo a fin de evitar el riesgo de contraer este virus.

 Por institución, la SSY reportó que bajo este decreto 1,800 trabajadores se fueron con licencia, mientras que 532 hicieron lo mismo en la delegación local del Issste y 683 en la delegación local IMSS, así como 156 en el HRAEPY.

 Al tiempo, el Secretario de Salud de Yucatán, Mauricio Sauri Vivas, informó que también se ha registrado deserciones en las filas médicas. “Lo contratamos, le decimos que requerimos sus servicios para el área COVID-19 y luego de un día de trabajo ya no quieren regresar”, dijo en un recorrido por las 490 camas por el Centro de Convenciones Siglo XXI.

En las visitas recientes que el Gobernador Mauricio Vila Dosal ha realizado por el Hospital Regional Mérida del Issste y el HRAEPY, el personal que permanece ha comentado que debido a la ausencia de algunos compañeros que se encuentran bajo licencia por el mencionado decreto federal, sus jornadas laborales se han vuelto extenuantes ya que han aumentado las responsabilidades.

 En particular, los trabajadores de la salud que atienden en las áreas Covid tienen que permanecer en ellas por 8 horas seguidas sin la posibilidad de ir al baño, tomar agua y, en algunos casos, dejar hasta a sus familias temporalmente para no arriesgarlos a sufrir algún contagio.

Aunado a tal situación, autoridades estatales informaron que el 18 por ciento de los trabajadores de áreas médicas han dado positivo de contagio por Coronavirus, por lo que estas bajas por enfermedad han afectado las plantillas de los hospitales estatales y federales, dejando a quienes se mantienen en funciones bajo una carga de trabajo mayor.