La maestra yucateca empieza a derrotar al coronavirus y desea ayudar a sus paisanos

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El nombre de Ethel Trujillo se volvió viral en Yucatán luego de quedar atrapada sola en una habitación de hotel en el Cusco, Perú, con coronavirus y poco después de enviudar tras la muerte de su esposo también por el COVID-19.

Ahora, la maestra está en franca recuperación en su casa en la ciudad de Mérida, luego de abandonar el hospital y completar el proceso de recuperación en el hogar. Su hijo, Gabriel Rodríguez, ofreció detalles de la recuperación. “ Mi mamá cumplió un poco más de dos semanas en casa”, comentó ante los micrófonos de Cadena Rasa.”Ella continúa con  su recuperación. Al principio cuando ella fue enviada a casa, tenía una debilidad general, especialmente en el estado físico, le costaba moverse. Para ir al baño tenía que caminar una distancia de cinco o seis metros y a mitad de camino tenía que hacer una pausa para descansar y en ese estado físico fue que llegó”, describió el menor de los hijos de la educadora.

Aunque todavía no le han confirmado que el coronavirus abandonó su cuerpo, esta persona considerada adulto mayor ya no cuenta con los síntomas de la enfermedad.

Como parte de su proceso, la maestra ha recuperado algunos hábitos.  “No presenta síntomas de COVID-19,  la fiebre, dolor de cabeza, la tos, ya está libre de todos esos síntomas. Sin embargo, todavía no sabemos si ya está libre de coronavirus, para ello, tendría que hacerse una prueba. Pero ya no tiene los síntomas, pero sí tiene secuelas del daño pulmonar”, explicó Rodríguez.

Asimismo, aunque sigue confinada en una habitación, Trujillo ha empezado a hacer cubrebocas para que estos sean distribuidos de forma gratuita para que otros yucatecos no tengan que pasar, lo que ha pasado ella con esta enfermedad, que incluso le quitó al compañero de toda su vida, su esposo Isaac.

“No ha sido espectacular en cuanto a la velocidad, ha sido poco a poco”, esgrimió su hijo Gabriel. “Pasan los días y uno no se ha dado cuenta. Actualmente ella puede hacer caminatas más largas, a ella le gusta mucho costurar y empezó hacer unos cubrebocas para obsequiar”, comentó.