Médicos del ISSSTE a punto del colapso y enfrentados con el director (Parte 1)

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La Colonia Pensiones de Mérida cambió. Ya no tiene ese aire de tranquilidad característico de este neurálgico lugar de la ciudad de Mérida, que aglutina plazas, viviendas, iglesias e hospitales. En Pensiones, hay una tensa calma, la cual se percibe al estar de pie en una de sus esquinas. El constante sonido de las sirenas de las ambulancias no inmutan a los habitantes, la respuesta de sus semblantes obedece a un estado de resignación. “Ahí va otro caso más”, suelta alguien al caminar. Pasan unos segundos, y se escucha otra sirena.  Ese eco se convirtió en parte de la rutina, del día a día. Entretanto, en la verja de una casa, reposa una bata médica con signos de que fue utilizada. Nadie se atreve a tocarla por temor a un posible contagio.

Sin embargo, el punto de ebullición de esa tensa calma de pensiones se concentra en el interior del Hospital Regional del ISSSTE de Pensiones, donde se libran dos cruentas batallas: Una contra la enfermedad del COVID 19 y una segunda entre empleados y el director del Nosocomio, Paulo Flores Salazar.

Los trabajadores de este hospital, uno de los tres reconvertidos en la capital yucateca para la atención a pacientes COVID-19 de competencia federal, externaron sus quejas ante lo que ellos consideran una serie de arbitrariedades, explotación laboral y por no contar con las debidas medidas de seguridad para luchar contra este nuevo virus que ha acabado con la vida de casi 40 mil mexicanos en un periodo de cinco meses.

Sin embargo, para que los trabajadores pudieran revelar su versión de lo que ocurre en el interior de este nosocomio acordaron una reunión con las debidas medidas de seguridad en medio de esta contingencia y bajo la insoslayable condición del anonimato. Para cumplir con ese requisito, reemplazamos los nombres originales por los del nuevo testamento de la Biblia y haciendo énfasis que los nombres no necesariamente van acorde con el género del entrevistado. Sólo lo iremos utilizando en el orden de aparición del texto religioso.

Mateo fue el primero en hablar, quien denunció que la reconversión que se llevó a cabo en el ISSSTE de Pensiones fue mal planeada, pese a que los especialistas en el tema conocían que el coronavirus se iba hacer presente en México y específicamente en Yucatán.  “Esta área tenía muchos problemas de estructura, había goteras cuando llovía, no teníamos tomas de oxígeno y de aire adecuadamente. Sin embargo la reestructuran y el problema era que había que cruzar para ir a un baño”, señaló este trabajador del nosocomio federal. “El baño es necesario para el área de COVID,  que el personal se pueda  desinfectar un poco de toda la carga viral que adquieren en esas áreas”. Mateo agregó que las precipitaciones generadas por la tormenta Tropical “Cristóbal”, empeoraron un escenario que ya pintaba mal. “Todo estaba más o menos bien cuando comenzó a llover y se inundó el área de COVID. Tuvieron que evacuar a los pacientes a otra área y el área de urgencia no tenía la reconversión y en el momento que estaban atendiendo a los pacientes, empiezan hacer la reconversión y eso está mal ¿Por qué? Urgencias no tiene un séptico y es muy importante para  lavar los orinales, los equipos, etc”, puntualizó el trabajador identificado con el nombre de uno de los evangelistas de la Biblia.

De acuerdo con Mateo, el director del Hospital maquilló el estado de las instalaciones en una visita que hizo recientemente, el gobernador Mauricio Vila Dosal al hospital.” Que son áreas que los colchones están pésimos, todos empachados. Ellos dicen que sí van a comprar que sí que si, pero no sabemos cuándo van a llegar”, agregó.

Incluso, aseveró que el personal del ISSSTE sí ha sido dotado con materiales como batas médicas y cubrebocas. “Pero aquí no hablamos de cantidad, sino de calidad”, prosiguió con su relato Mateo. “La calidad es pésima, todos los trajes se rompen, el cierre se barre. Hablamos los que tienen contactos con aerosoles, que son todos porque en todas las áreas hay ventiladores, no te quieren dar N95, te voy  a dar que si quieres un KN y te pones con otro crubreboca”, dijo.

Trabajadores con licencia por decreto pero firmes en la batalla

En la conversación se sumó Marcos (Otro nombre bíblico que utilizamos para proteger la identidad del entrevistado), quien respaldó la versión de quien lo antecedió en el uso de la palabra.

Marcos asegura que se pudo haber ido para su casa con el Decreto Presidencial que ordenaba el retiro de los nosocomios de las personas vulnerables por enfermedad o por edad.  “Por la falta de personal no me fui y además yo creo que tengo un compromiso con mis compañeros, con la ciudadanía” sostuvo con un tono de resignación.” Yo rogué porque haya más material, rogué para que haya más personal y eso es lo que ellos no ven”, terció.

 Además, aseveró que las jornadas de trabajo son extensas con 10 0 12 horas de atención continua a los pacientes con COVID-19. Por último agregó que la capacitación que tuvo el personal del ISSSTE fue a través de un video.