El mejor día para Mérida en más de un año

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin

Este miércoles la ciudad de Mérida amaneció con su calor característico, toda vez que se disipara los efectos del último frente frío que entró a la región. Con la puesta al sol marcada por el nuevo horario, se despertaron los adultos mayores, quienes salieron de sus hogares para ir a 16 diferentes lugares en la primera jornada de vacunación ante la amenaza del COVID-19.

Las colas se empezaron a formar desde temprano aunque la autoridad había reiterado que los centros de vacunación iban abrir sus puertas a partir de las 8 de la mañana. Llegò el esperado momento y uno a uno fue pasando junto con sus familiares para que le colocaran el biológico en uno de sus brazos. Así inició este miércoles una historia de esperanza en la ciudad blanca.

Cada persona vacunada representaba una historia diferente. Sin embargo, dos adultos mayores que tienen 51 años de relatos compartidos, sumaron una página más. Miguel Salazar y Marìa Solís son un matrimonio que ya cuentan con hijos y nietos. Él tiene 73 y ella 68 años de edad. Este día, quizás recordaron la frase que le pudo haber dicho el sacerdote que los casó hace más de medio siglo :”En las buenas y en las malas, hasta en la enfermedad”. Bajo ese recuerdo, ambos entraron a la Escuela Superior de Artes de Yucatàn y salieron con la primera dosis del laboratorio Astrazeneca.

Después de esta pareja de ancianos, salió Manuel de Atoche, un ciudadano que cuenta con más de ochenta años de edad. “Aquì vine con mi guardiana, con mi hija”, dijo orgulloso mientras explicaba cómo fue el proceso de vacunación.

Transcurrìa el dìa y no se conocía reporte alguno de alteración. El primero de 13 dìas de vacunación en Mérida seguía su curso tal como lo habían proyectado las autoridades. Luego, se conoció que en el norte de la ciudad de Mérida, específicamente en el Centro de Convenciones Siglo XXI, se había reportado una aglomeración de adultos mayores y por supuesto, un poco de descontento. Entretanto, en el sur, el gobernador del estado, Mauricio Vila Dosal, ofrecía una versión de lo que ocurrió. “Tenemos el reporte que allí fueron más personas pero agregamos tres células más de vacunación y ya con las horas se debe estabilizar”, dijo el jefe del ejecutivo yucateco.

En la misma entrevista en la que Vila Dosal dijo estas palabras, un connotado cronista de la ciudad le hizo referencia a una publicación por redes sociales, en la que el Coordinador de los Programas Federales en Yucatán, Joaquìn Díaz Mena, estaba invitando a las personas a abandonar el recinto de exposiciones para que fueran a una estación militar para seguir con el proceso de inmunización. “No podemos llevar a la gente del norte de la ciudad hasta la 42 Sur”, respondió el político en tono de queja.

Vila Dosal también dijo que el objetivo es vacunar a 13 mil personas por jornada, mientras que en cada centro se deben suministrar de seiscientas a mil dosis. “Para evitar lo que está ocurriendo en otros estados del país, les estamos mostrando el vasito lleno a la persona, luego le jeringa llena y después de haber puesto la vacuna, les volvemos a mostrar la jeringa”, explicó el mandatario.

Transcurrieron las horas y no se conoció otro sobresalto. Mèrida, la ciudad con más población en Yucatán y donde se concentra más del 80 por ciento de las operaciones comerciales, comenzaba a inmunizar a sus “abuelitos”. Fue el mejor día en la lucha contra el enemigo invisible, después de que el 13 de marzo de 2020 se registrara el primer caso de coronavirus.