En ocasiones, la política sí tiene palabra

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“Yo propondría que los políticos no fueran personajes públicos”.

Jorge Luis Borges

Los diputados levantaron la mano e inmediatamente José Ariel Euán comenzó a llorar. El pleno del Congreso de Yucatán se mantenía en silencio mientras se escuchaba la fuerte respiración de un padre yucateco que sentía que le habían cumplido. A partir de ese momento, su pequeña hija, quien presenta una discapacidad al tener limitaciones psicomotoras por una lesión en el cerebro iba a poder a jugar con los otros niños en los parques infantiles.

El Poder Legislativo aprobó una iniciativa en la que invitan a los 106 municipios a tener aparatos adaptados para los niños con discapacidad en los parques infantiles. 

En la capital de este estado con una civilización originaria como la Maya, en Mérida, hay un sinfín de espacios destinados para la recreación de los niños. Incluso, Yucatán se vende como la excepción de México en temas como la seguridad.

José Ariel Euán y su hija

El 1 de julio de 2018 se celebraron las elecciones más grandes de la historia de la República Mexicana. Los electores tuvieron el poder de elegir en un mismo día a diputados locales, federales, senadores, alcaldes, gobernadores y al Presidente de la República.

En la campaña para ese elección, el entonces candidato priista para el Congreso del Estado, Felipe Cervera Hernández, visitó una colonia del distrito siete, al sur de la ciudad, donde se encontró con José Ariel Euán, sí, el mismo que lloró meses después en la sede del legislativo local. Este padre preocupado por la diversión de su pequeña le presentó su solicitud al político de trayectoria, quien venía de ocupar un puesto en el Congreso de la Unión y cuyo apellido tiene un peso importante en la historia de Yucatán por ser el hijo del fallecido ex gobernador, Víctor Cervera Pacheco.   

Luego de aquel encuentro, y teniendo a Cervera Hernández su curul en el legislativo, subió a la máxima tribuna política de Yucatán, para hacer valer su palabra empeñada. “El juego entre niños y niñas garantizan y fortalece su autoestima. Fomenta su satisfacción a la larga crea una sociedad más justa y tolerante. No está más decir que el tema guarda relación con la sociedad yucateca con contenido humanista y guarda relación con la dignidad humana. La modificación a la Constitución contempla que los parques sean acomodados para los niños y niñas con discapacidad y que puedan utilizar estos”, espetó el político.

Hasta ese momento Ariel Euán, como muchos ciudadanos en Yucatán, en México y en América Latina no había creído en la política ni en los políticos. “Era mucho lo que yo había pedido por mi hija que los parques tuvieran juegos para niños con discapacidad. Nunca había entendido el por qué no había esos juegos para niños”, alcanzó proferir con la voz entrecortada. “No creía. La verdad, no creía en la política y ahora ya empiezo a entender y creer en la palabra”.

Aunque en este mundo y en cualquier escenario, las palabras no tienen fuerza si no son acompañadas con los hechos.