Vecinos del Fraccionamiento las Palmas viven entre goteras y maltratos

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin

Una entrada que invita a pasar con palmeras y piedras forma parte del escenario de bienvenida para el Fraccionamiento Las Palmas. Sin embargo, los habitantes de este nuevo complejo residencial ya no viven ese espejismo de la entrada tras haber comprado sus patrimonios. La mayoría de los propietarios vienen de la Ciudad de México y terminaron en ese complejo habitacional en busca de la publicitada paz de Yucatán.

María Eugenia Aguilar accedió a un crédito del INFONAVIT para vivir en un lugar tranquila con sus hijos, pero alega que para su mala fortuna, eligió el referido fraccionamiento en una feria de la vivienda. “Mi vida en la blanca Mérida si porque es una ciudad tranquila, es una ciudad bonita la tranquilidad donde mis hijos puedan salir, el problema es mi casa”, dijo la ciudadana proveniente de la capital de la República.” Estoy decepcionada de haber comprado una casa con todas las expectativas que me prometieron, no estoy arrepentida de haber venido a Yucatán”, agregó.

Esta académica universitaria dio a conocer la serie de irregularidades que hay en el interior de su casa que ocupó hace apenas cinco meses. ”Se me mete el agua por el techo, por las paredes, por las ventanas, por las puertas, ya me inundé, ya está mi casa toda humedecida, he sido objeto de agresión, agredieron a mi hijo menor de edad., verbalmente y está amenazado”, relató Aguilar.

Los trabajadores protagonizaron una protesta en el interior del fraccionamiento para dar a conocer los problemas que tienen en el interior de sus hogares. Sus quejas estuvieron orientadas hacia la constructora Hogares Unión. “Pagamos cierta cantidad la mía me costó cerca de 570 mil pesos porque venía todo equipado y no es funcional, tiene muchas deficiencias y yo hablé personalmente que fue el arquitecto Don Alberto, muy amable, él ha tratado de solucionar esos problemas pero siento que no tiene el apoyo”, dijo mientras mostraba los desperfectos de una casa y los rastros de humedad en la fachada.

Por su parte, María Guadalupe del Prado Sánchez vino a Yucatán para estar cerca de su hijo. También es educadora y está cerca de obtener su jubilación. El Fraccionamiento Las Palmas formaba parte de su retiro, pero ahora, externa su frustración por la situación. “Lo puedo invitar a mi baño, está todo negro, está negro como los baños públicos que no se le da mantenimiento, así esta mi baño y se los dije y me dijeron no, eso es de mantenimiento y les respondí que les voy a dar de mantenimiento, ¿voy a construir mi casa otra vez?, exclamó la docente de más de 60 años de edad.

Los vecinos también alegaron que son víctimas de maltratos por parte de los empleados de la constructora, que incluyen campañas de intimidación. Incluso, la prensa pudo entrar al Fraccionamiento por la intervención de los vecinos y el personal de seguridad buscó tomar fotos a los vehículos y a los reporteros de los medios de comunicación.