En la blanca Mérida hay una comisaría que es aún más blanca

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“Soy un artesano que no tiene nada que decir, pero sabe cómo decirlo.”

Federico Fellini / Cineasta italiano

Hay una vía que te lleva directamente a la plaza principal de la Comisaría de Dzityá. En ese trayecto, ya podemos ver a leones, esculturas y diferentes obras de los talleres que trabajan con la madera y la piedra. Pero al adentrarte un poco en sus calles, se puede apreciar unas grandes columnas de humo blanco que salen de las máquinas especializadas para picar la piedra. Esa nube al ras del suelo forma parte de esta tierra exclusivamente de artesanos que recientemente fue sede de una de las ferias más importantes de la capital yucateca: La Feria de Tunich.

Dzityá se ubica al norte de la Ciudad de Mérida, donde están creando la mayoría de los nuevos fraccionamientos dedicados exclusivamente a los altos estratos sociales. En sus calles, no se hablan de otras profesiones ya que todos están conectados con la artesanía.

Como en todos los rincones de Mérida y sus zonas conurbadas, el logo de Coca Cola adorna más de una pared. De resto, en sus paredes se repiten dos palabras: “Taller” y “Artesanía”.

Oficio heredado

Belén es la empleada de uno de los tantos talleres que se encuentran en esta comisaría meridana. El patrón no es desconocido, ya que se trata de su progenitor. “Mi papá heredó este oficio de mi abuelo. Mi hermano, mis tíos, es decir, todos somos artesanos”, dijo la creadora de pequeños accesorios para la cocina y otros lugares del hogar.

Belén no contempla otro escenario. Para ella, trabajar con la madera es como respirar, es un elemento habitual de su vida. “Nacimos con esto, mis padres, mis tíos, mis hermanos, a esto nos hemos dedicado siempre”, manifestó.

En el lugar donde trabaja, se ven los diferentes objetos tallados a mano, tal como rezaba el eslogan de la Feria de Tunich, “Hecho a mano”. Belén conoce esa ciudad blanca, al sentir los efectos del polvo que muestra ese mismo tono pálido al esculpir la piedra. Reconoce que anteriormente, ellos, los artesanos no tomaban medidas de precaución para evitar enfermedades respiratorias y efectos contaminantes del ambiente. “Luego vino el ayuntamiento, nos capacitó, nos dieron los tapabocas y ahora trabajamos sin contaminar el ambiente”, terció la yucateca artesana.

Por las principales calles de Dzityá es común ver caminando al comisario de esta zona, quien responde al nombre de  José Carlos Alfredo Cua Pool. Para hablar con la máxima autoridad de esta tierra de artesanos no hay que pedir cita ni hacer solicitudes por escrito. Con tan sólo ejercer la vieja maña de tocar la puerta ya es suficiente para entablar una plática con el comisario.

El nombre de Cua Pool se escribió con frecuencia en los medios de comunicación de Yucatán, toda vez que el ayuntamiento capitalino procedió a cerrar un taller meses atrás. Sin embargo, aprovecha la oportunidad para aclarar qué fue lo que ocurrió durante esos días. “Ese taller que se clausuró era uno independiente de todo, Ese taller se basó a su forma de pensar sin acercarse a las autoridades”, manifestó el comisario, quien al igual que sus vecinos está relacionado con el ejercicio de la artesanía. “El ayuntamiento siempre ha respetado nuestro trabajo, y nuestros usos y costumbre. Es una forma de vida que hemos tenido durante años.

Este funcionario público también toma la palabra por sus compañeros. Indicó que los artistas de Dzytia debieron cambiar la forma “artesanal” de hacer artesanía, para conocer cuál era la demanda de sus clientes, especialmente, los que pasaron a ocupar los nuevos fraccionamientos en el norte de la capital yucateca. Cuyo punto cardinal también ha sido testigo del levantamiento de dos ostentosas plazas comerciales.  “Nos hemos tenido que adaptar como se mueve el negocio en la actualidad. Anteriormente, era un movimiento muy artesanal, antes hacíamos vasos, molcajetes”, recordó Cua Pool. “Pero nos hemos tenido que adaptar a los que nos piden los habitantes de los nuevos fraccionamientos . Las piezas del baño, ahora son más modernas. Las cocinas llevan granito”, agregó el comisario.

Sin embargo, para conocer los productos de los artesanos de Dzityá no es necesario acudir a la comisaría, debido a que muchos de ellos, los puedes conocer a través de las páginas del Facebook. “Gracias al uso de las tecnologías las ventas han aumentado aproximadametente en un 70 por ciento”, comentó con optimismo.

La Feria de Tunich ya finalizó, un escaparate para los artesanos de Dzityá. No obstante, la piedra, la madera se siguen tallando en los 365 días del calendario.