En Yucatán, sacaron a las redes sociales del mundo virtual

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«Ya no buscamos las noticias, ellas nos encuentran»

Eric Qualmann, autor de Socialconmics.

 Ahí estaba parado, en la esquina, al lado del OXXO. Ese día todo el mundo estaba pensando en las consecuencias del supuesto bromista que había vaticinado un ataque en la escuela de Matemáticas de la Universidad Autónoma de Yucatán. Pero nadie pensaba en él. Las críticas, 24 horas después de la publicación en las redes sociales, se centraban (y con razón) en que más de tres mil alumnos habían perdido una jornada de educación. Pues, todo puede recuperarse, excepto el tiempo.

Sin embargo, ahí, seguía él, parado. El tiempo también lo tenía en contra. Los rayos del sol atentaban contra su sustento económico ya que aceleraban la descomposición de los kibbis -rellenos de queso de bola y picadillo- que cada día vende a los estudiantes del Campus de Ciencias Exactas e Ingeniería, de esa Facultad de la UADY, donde también se suspendieron las clases.

Su caja la tenía full, no había estudiantes y por ende, tampoco compradores. Ese dìa, llegaba menos dinero al hogar de este yucateco

El ecosistema económico que gira en torno a esa instalación educativa, ubicada al norte de la ciudad de Mérida, se había visto afectado, toda vez que un estudiante de la escuela de Matemáticas compartió en un grupo privado de “WhatsApp” su estado de cólera e intenciones de perpetrar un ataque con arma de fuego en los salones de clases. Los mensajes fueron difundidos por otro sujeto la noche del domingo, lo que generó un estado de histeria en el mundo virtual de Yucatán y, acto seguido, la suspensión de clases por parte de las autoridades universitarias.

El abogado de la principal casa de estudio de Yucatán, Enrique León Gómez, presentó una denuncia en contra del estudiante identificado como Yael “N”, la cual fue archivada bajo la carpeta de investigación 2726/2019. 

A la siguiente semana se presentó un caso similar, con algunos matices diferentes. Otro supuesto bromista tomó una foto de un ex estudiante de una escuela privada, ubicada también en el norte de Mérida, y armó una leyenda de la imagen vaticinando otro posible ataque. Por este caso, no hubo denuncia ni investigación por parte de “Alianz Comunidad Estudiantil”.

Tras las supuestas amenazas, ¿ahora qué viene?

Los mensajes en el mundo virtual, es decir, en las redes sociales, crearon zozobras en el campo terrenal.

Luis Borjas Romero, diputado del Congreso Local emanado de las filas del PRI y quien funge como presidente de la Comisión de Justicia y Seguridad Pública, destacó que en el Código Penal de la identidad no hay un capítulo que condene este tipo de acciones. “Se tiene que tipificar, se tiene que incluir ese tipo de conductas en nuestro código y ver qué sanciones se pueden aplicar”, dijo el también ex Secretario de Juventud. “Pudiéramos estar hablando de un tratamiento psicológico o algo más severo para evitar que se siga utilizando las redes de esa forma”, agregó el legislador local.

En este punto coincide la también diputada local, Paulina Viana Gómez del partido Acción Nacional, quien junto con Borjas Romero representan la sangre joven de la arena legislativa local. La panista señala que sí se debe legislar para que haya sanciones pero también trabajar en el campo de la prevención. “Yo creo que el complemento son ambas formas tanto en la prevención, como en el caso de que suceda algo llevarlo a la sanción. Es algo complementario, así yo lo veo”, apuntó.

Luego de estas dos supuestas amenazas en la blanca Mérida, Viana Gómez subió a la máxima tribuna política del estado para proponer una iniciativa de ley en la que contempla incluir la educación digital en las aulas de primaria y secundaria de las escuelas de Yucatán.

“El enfoque se le dio a esta iniciativa fue de prevención y lo que se busca es fomentar tres puntos: el primero es el uso crítico, serio y responsable, ético, informativo  en los menores, niños y jóvenes”, prosiguió la representante del distrito uno.  “El segundo es la capacitación al personal docente y el tercero es la capacitación de los padres de familia, cuya finalidad es que sean corresponsables en la formación de mejores ciudadanos digitales”, enumeró.

Viana Gómez indicó que esta preocupación le nació no sólo por las dos supuestas amenazas que se registraron en el estado, sino por el manejo que le han venido dando los jóvenes de su natal Yucatán a las redes sociales. “Desde que existen tecnologías de comunicación y acceso a la información el riesgo está latente. No digo que la tecnología sea mala, sino que preocupa el uso y la finalidad que se le quiera dar”, sintetizó la legisladora que también funge como presidenta de la Comisión de Arte y Cultura.

La diputada panista señaló que en esta estrategia no se puede excluir a los padres de los alumnos, al considerar que la educación de los jóvenes yucatecos no sólo debe cumplirse en los salones de clases. “Muchas veces le dejamos la responsabilidad a la escuela pero el tiempo que están en casa es una responsabilidad compartida entre  la docencia, los padres de familia y los tutores de los menores”, añadió Viana Gómez.