Trabajadoras sexuales en Mérida, entre el abuso policial y la crisis de pandemia

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Las trabajadoras sexuales se siguen parando en las esquinas de Mérida, sólo que ya no hay el mismo número de clientes y además de eso, viven amenazadas por el abuso de los elementos de la policía municipal.

Una trabajadora del centro de la capital yucateca, bajo el anonimato, denunció supuestos abusos por parte de trabajadores de la corporación que operan en el casco histórico. “Esto empezó a ocurrir desde que empezaron a abrir los hoteles con la policía que nos han estado correteando ya lo han hecho varias veces”, dijo la trabajadora sin nombre a través del hilo telefónico. “A una compañera ya le hicieron abortar luego que la subieron a una patrulla y este domingo nos llevaron a todas”, aseguró al también aseverar que esos detalles nunca son revelados en la prensa yucateca.

Ella, en representación de todas sus compañeras, dijo que los elementos de la policía buscan montarlas en la patrulla, un día sí y otro, no. “El domingo otra vez nos llevaron a todas y hoy otra vez nos iban a llevar a todas, nada más que ya corrimos y no nos pudieron llevar”, recordó al decir que el pretexto que utilizan los uniformados para retenerlas es que ellas no tienen permiso para trabajar por la pandemia del COVID-19. “Nos llevan detenidas y nos dejan ahí lo que viene siendo 9 horas u ocho horas si no pagamos”, rememoró.

Abuso en la celda

Esta trabajadora que busca a sus clientes en un punto de la capital yucateca también relató que luego de que ella y a sus compañeras la llevan a una celda, son tocadas por mujeres que pertenecen a la policía. “Esa es la costumbre que ya agarraron los que son las femeninas son las que nos trae en la patrulla”, declaró a través de su celular. “Cuando nos montan en la patrulla ellos lo que hacen es que nos quitan toda la ropa y la tiran a un lado y viene la mujer policía y nos tocan nuestras partes”, aseveró.

Crisis económica

Ella, la entrevistada por un aparente caso de abuso policial, también dijo que al perder un día de trabajo por la acción de los uniformados también hace que se incremente el hoyo que tienen en la economía, cuyo boquete fue creado por la pandemia del COVID-19. “Estamos juntando la renta para la casa y no la pudimos completar porque otra vez nos llevaron detenidas y ellos no se ponen a pensar en eso, porque los policías tienen un salario fijo,  nosotras no”, puntualizó.

Estra trabajadora que tiene el placer como forma de sustento para ella y sus tres hijos, dice que como en todas las profesiones han adoptado medidas para realizar su oficio y no contagiarse de COVID-19. “Si tenemos miedo y temor pero es más la necesidad que también tenemos, quien no va a tener miedo pero de verdad si tenemos todas las precauciones, todos los controles que dicen los centros de salud tenemos los cubrebocas , guantes santitizantes todo eso y las mediDas de higiene también”, describió mientras también aseguraba que han tenido que cambiar la metodología del oficio de la intimidad. “Tratamos no tener mucho contactos con ellos, le ponemos el preservativo y es todo. Nos ponemos en posición y ya, no hay besos no hay caricias no hay nada”, concluyó.