La leyenda de Diego Armando Maradona se escribió en México

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Para bien o para mal el nombre de Diego Armando Maradona pasará a la historia tras registrarse su fallecimiento este miércoles a los 60 años de edad, al sufrir un infarto. Su nombre es sinónimo de controversia al poder reunir tantos adjetivos tan disímiles. De acuerdo con los especialistas del balompié, el argentino fue un Dios, un ídolo, un genio, un artista, extraordinario, un héroe;  mientras que fuera del engramado fue villano, polémico, una persona de excesos y que se rodeó de gente con poder pero que no precisamente representaban el bien.

Las reacciones de famosos, deportistas, líderes del mundo, incluso gobernantes mexicanos se hicieron sentir en las redes. En su natal Argentina, se decretaron tres días de luto. Para el periodista deportivo de la nación suramericana, Alejandro Pérez, con Maradona se muere un sentir argentino. “Se muere una parte de la argentinidad, podríamos decir. Maradona es un símbolo de los argentinos porque representaba mucho de lo que somos con sus virtudes, por supuesto pero también con sus errores, contradicciones con lo bueno y lo malo”, dijo el comunicador con muchos años de experiencia en los medios de comunicación.

No solo para los argentinos, Maradona fue la representación del sueño de todo niño que tiene una pelota de fútbol en sus pies y que anhela ser una estrella mundial.  “Por eso trascendió de los límites de lo humano para que igual que Carlos Gardel es una unidad de medida. En Argentina, si vos sos muy bueno en algo, sos Gardel o sos Maradona, significa ser lo máximo”, explicó Pérez con relación al impacto de la personalidad de Maradona en el día a día de los argentinos.

Maradona comenzó a tejer su leyenda con Argentinos Juniors y luego llegó al Boca Juniors, el equipo más popular del cono sur de América.Guillermo Narvarte, quien perteneció a la organización xeneize pero en la disciplina del baloncesto, también se refirió al impacto de la muerte del “10”. Este entrenador acotó que Maradona puede tener dos evaluaciones que van ligada con el tiempo: el jugador y la figura que fue después. “La verdad es un día triste, no solo por el boca Juniors es que Maradona era un ídolo nacional”, explicó el ex entrenador del equipo del Bica Juniors en la disciplina de baloncesto. “Mas allá de que las nuevas generaciones no lo vivieron no lo disfrutaron y quizás lo confunden y la actualidad era el post jugador. Mi hijo habla de Messi por ejemplo y lo que vio fue el post jugador, pero yo doy gracias de haber sido contemporáneo”, espetó el nacido en Mar del Plata.

Narvarte, argentino al igual que la estrella del fútbol, señaló que Maradona trascendió los limites y se convirtió en una figura mundial. “El colorado”, tal como es apodado en el mundo del baloncesto, recordó un pasaje en los Juegos Olímpicos de 2008, cuando era asistente de la selección de baloncesto de su país. “Nosotros estábamos en Beijing, el juego Argentina-Rusia, el estadio colmado figuras como (Emmanuel) Ginobilli, (Fabricio) Oberto, (Andrés) Nocioni, del otro lado figuras como (Andrei) Kirilenko y en un momento dato ese estadio como 20 mil personas dejaron de mirar el juego porque había entrado Maradona y se para el partido porque fue tanto el movimiento porque la gente ya saltaban butacas para poder llegar a a Maradona”, recordó Narvarte sobre un escenario que no era precisamente el mismo en el que se había desenvuelto el campeón Mundial en México 86.

La entronización

Pero Diego Armando se convirtió en el Maradona de la gente en México, con su memorable actuación en el Mundial del 86. El 22 de junio de ese año, en el estadio Azteca de la capital de la República, el argentino que también fue rebautizado como “El pelusa” marcó dos de los goles más importantes en la historia de los mundiales, ambos contra Inglaterra, rival histórico de Argentina por la guerra de las Malvinas. Primero con la llamada “Mano de Dios” y luego al tomar la pelota en la mitad de la cancha y llevarse a todos los ingleses.

En Italia, no jugó con los equipos más importantes, sino con un club pequeño del sur de la bota, en lo que pudo ser una metáfora de su vida. Tomó al pobre y poco célebre Nápoles y lo hizo grande. Entretanto, afuera del terreno, se rodeaba con famosos personajes, entre ellos, una serie de mafiosos.

En el mundial Estados Unidos 94 fue ya más conocida su adicción hacia las drogas al dar positivo a un control antidopping. Una adicción que nunca pudo superar por su condición de ser humano y en cuyo escenario no fue mediocampista, sino víctima y victimario. En el siglo veintiuno se rodeó y apoyó a políticos que polarizaban el continente como Fidel Castro y Hugo Chávez.

Su popularidad en el mundo pudo ser mayor a que la del Papa o los propios Beatles y quizás estuvo por encima de otros deportistas como Michael Jordan.Así lo apuntó, el entrenador Narvarte. “Era líder, era valiente, era cabrón y es un tipo que salió de un barrio muy humilde con poca preparación y la vida misma tuvo que aprender y convivir con ser el mejor jugador del planeta de un top cinco de deportistas a nivel mundial”, analizó.

Los primeros minutos del Maradona fallecido ha sido como la mayoría en su vida, aún sin signos vitales, su nombre sigue generando reacciones diversas y extremas. Los que lo lloran y los que les recuerdan sus excesos.