Renán Barrera, ventajas y desventajas

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El alcalde de Mérida, Renán Barrera Concha, busca otros tres años frente del Palacio Municipal que se  encuentra sobre la calle 62 de la ciudad más importante de Yucatán. El panista ha demostrado ser un político habilidoso, capaz de conseguir buenos resultados para su grupo político y también para los ciudadanos.

En días recientes, Barrera Concha recordó que durante su administración, Mérida recibió reconocimientos que consideraron a la capital yucateca como la segunda ciudad con mejor calidad de vida de todo el continente americano, sólo superado por la canadiense Quebec. También estuvo en el listado de las mejores ciudades pequeñas del mundo y los indicadores muestran que es la ciudad más segura de toda la República Mexicana. Hacer esa remembranza es traer al escenario electoral una verdad aplastante que puede resultar incomoda para sus adversarios. Pese a la pandemia, la Mérida de Renán Barrera no perdió su esplendor.

Ventajas

Barrera Concha es un alcalde con la posibilidad de ser evaluado y con nota positiva. En los países latinoamericanos, son escasos los políticos que han sido puestos a prueba y que puedan tener una evaluación más que eficiente. Ese es el caso del actual presidente municipal que se espera que solicite licencia el próximo 6 de junio. Además, el panista busca ganar otra elección en un territorio que es considerado panista, esa es otra gran ventaja.

 El alcalde ha llevado programas que son distintivos de su administración como los créditos para pequeños emprendedores, las brigadas de la salud, los “Miércoles Ciudadanos” antes de la pandemia y más recientemente “Computadora en Casa”. Al tiempo, se ha mostrado junto con el gobernador del estado, Mauricio Vila Dosal, en el desarrollo de la agenda 30-50, en la que han compartido recursos para la construcción de nuevas vialidades. Incluso, en esas calles que están al interior del anillo periférico, los recursos invertidos del ayuntamiento son mayores a los del ejecutivo estatal.

Con el nuevo plan de Vialidad y Movilidad es la primera vez que el Ayuntamiento designa recursos a una arteria vial que está fuera de su jurisdicción pero que es frecuentada por miles de meridanos como el Periférico de la ciudad. Barrera Concha y Vila Dosal se dieron a la tarea de intervenir 10 kilómetros de los 100 que integran este tramo vial.

No es secreto para nadie que muchos panistas codician la silla del Ayuntamiento Capitalino, por ser uno de los cargos más alto de la entidad y considerado como bastión panista. Sin embargo, Barrera Concha pudo jugar sus cartas para que sea él, el que ocupe el lugar de Acción Nacional en la boleta electoral. Claro, con el respaldo de un sector de la población y de sus propios pares políticos. El primer edil es un político con un discurso que puede resultar elegante, correcto y en ocasiones hasta irreverente, como cuando le pidió el diputado federal del PT, Gerardo Fernández Noroña, que su estancia en la ciudad sea efímera, tal como ocurrió. Otro ejemplo reciente, es cuando le pidió al Gobierno Federal que inicie la vacunación en Mérida y colocó sus servicios a la orden para tal propósito, teniendo una pronta respuesta por parte del coordinador de los Programas Federales en Yucatán, Joaquín Díaz Mena.

Desventajas

La política posee un toque natural de polarización. Es raro que un ciudadano de a pie o que un político hable bien de su adversario. En política son pocos los halagos sinceros y más las críticas destructivas. En ese ambiente natural, Barrera Concha tiene una exposición de seis años con sus dos mandatos (2012-2015 y 2018-2021).

Por ser un alcalde conocido y con tiempo en el cargo, se le puede resultar difícil crear nuevas promesas. Barrera Concha tendrá que defender su trabajo y su legado y convencer al electorado que ese es el camino para los próximos tres años y luego pensar en otros seis, pero en el cargo que le falta ocupar, la gubernatura.

Lamentablemente, para él y su equipo, el tiempo electoral fue antecedido por el peor año que pueda vivir un político al conjuntarse una pandemia (Ocurre cada 100 años), recesión económica y desastres naturales. El 2020 para un gobernante puede ser igual a un camino lleno de gasolina que tenga que atravesar un ciudadano con un fosforo encendido en sus manos. Es decir, puede incendiarse, aunque no sea su culpa.

A Barrera Concha le tocó apagar deflagraciones que no fueron iniciadas por él y las llamaradas les dejaron algunas huellas en la piel. Los ejemplos pueden ser diversos: Paso deprimido, inundaciones en las Américas, cierres de los tianguis y de los eventos culturales por el coronavirus.

Ninguno de estos fenómenos se originó por decisiones del Ayuntamiento, pero Barrera Concha era la autoridad más cercana que tenía el ciudadano para desahogar su cólera.

Claro, ante las presiones y por su verbo que en ocasiones puede ser volátil, también quedó en el recuerdo que los quejosos del Fraccionamiento Las Américas eran foráneos y no meridanos.

Al tiempo, el primer edil acompañó al Gobernador en decisiones álgidas para evitar nuevos brotes de coronavirus como el cambio de paraderos en el Centro de Mérida y las restricciones vehiculares. Tal como lo dijo en su momento Vila Dosal, fueron decisiones impopulares pero necesarias ante la emergencia.

La campaña electoral comenzará el 9 de junio, inicia otro periodo en la carrera política de Renán Barrera Concha.