Son días violentos, pero Yucatán sigue de espectador

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“La seguridad no es cara, es inestimable”

Jerry Smith.

Las primeras horas del viernes transcurrían con absoluta normalidad en las calles meridanas, la capital del estado de Yucatán. Fue un viernes tan cotidiano que habían desaparecido los efectos del frente frío y el calor característico de esta zona se sentía en el ambiente. En la turística avenida de Paseo de Montejo, tres ciudadanos con la tez blanca, sumamente blanca, trotan por las banquetas. El aspecto de ellos revela que son turistas. Otro, también con la piel “exageradamente” blanca aprovecha que el sol que no estaba en todo su esplendor para tomar algunas fotografías de la arquitectura antigua de esta importante arteria vial.

El vendedor de periódico exhibe uno de los principales diarios del estado que muestra en portada una foto del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador con una cita “El ejército no se doblegó”. En uno de los postes es visible un factor que normalmente siempre está presente, pero es un aspecto desapercibido tanto para los visitantes como para los locales: un elemento de la Secretaría de Seguridad Pública con una de las más de 2500 cámaras que hay en el estado.

Aunque no se le indagó al uniformado, quizás era un ejercicio de rutina y/o mantenimiento de uno de estos aparatos que funcionan las 24 horas y que son monitoreados a través de la sala de video de la SSP en el poniente de la ciudad capital yucateca. Desde su implementación, las cámaras de video han sido uno de los principales factores de la seguridad en Mérida y otros municipios de la entidad.

El viernes continuó sin sobresaltos en la blanca Mérida. No obstante, en este mundo globalizado y de redes sociales, ya no hace falta esperar al otro día y al mismo vendedor de periódicos de Paseo de Montejo para conocer las noticias de la jornada. Todo México, incluyendo a Yucatán, entró en un estado de consternación al conocer la tragedia en Torreón, Coahuila, cuando un menor de tan sólo 11 años de edad activó un arma de fuego hiriendo de muerte a su maestra y luego se quitó la vida. Esa noche el suceso fue la nota principal de los medios audiovisuales, aunado a otras de secuestros en Ciudad de México, una mujer que fue asesinada en un bar de Cancún, un buque ruso que se acercó peligrosamente a otro de Estados Unidos en el mar Arábico, y las tensiones entre los vecinos del norte y la República Islámica de Irán.

Elementos de la SSP Yucatán

Esos titulares impactan en cualquier sociedad, la diferencia es que algunos padecen esa vorágine de inseguridad y violencia, mientras que otros igual de afligidos, se mantienen como espectadores.

El punto de aparte de Yucatán.

“Los yucatecos son privilegiados”. Así lo revela Jaime Sauri, quien está sentado con un aspecto de tranquilidad en la Plaza Grande de Mérida. “Aquí hay más seguridad, es un lugar muy tranquilo. Definitivamente hay que valorar la seguridad y cuidar que se mantenga así”, dijo el ciudadano quien luego fue interrogado sobre la actuación de los cuerpos de seguridad. “Tengo confianza en las autoridades”, esbozó.

El tema de la seguridad en Yucatán es un contenido amplio y con diferentes puntos de vista, aunque de acuerdo con los índices del INEGI el estado sigue siendo uno de los más seguros en toda la República. Pero más allá de las estadísticas y ranking nacionales e internacionales, las experiencias revelan el estado de tranquilidad de esta tierra del mayab. Armando Castro León es un yucateco de hueso colorado, además que lo profesa y lo presume. Su oficina es la calle, aunque pertenece a la nómina de un restaurante típico de la entidad. Todos los días merodea por los alrededores del centro de Mérida para captar a turistas con el objetivo de que se sienten a comer o que compren un paquete para visitar Chichén Itzá, o uno de los numerosos cenotes de la entidad. “Completamente seguro porque las 24 horas del día tenemos seguridad policiaca. Esta es una ciudad segura, aunque usted no lo crea como decía Ripley”, vocifera para hacer mención del tema de este trabajo.

Entretanto, Ramón Lara Casanova es un poco más crítico en su planteamiento.  “De hecho la inseguridad en Yucatán ha estado en aumento, ha habido mayor número de asaltos, mayor número de ese tipo de atracos, especialmente en la zona sur del estado” declaró este ciudadano, pero al tiempo, destacó la importancia de las cámaras de vigilancia y el plan denominado -Yucatán Seguro-. “Todo lo que se haga con el fin de ayudar a la ciudadanía, estoy de acuerdo”. Incluso, Lara Casanova asomó su aceptación por los impuestos, siempre y cuando, se mantenga el estado de paz en Yucatán. “Mas que nada mayor seguridad, dicen que va haber un impuesto por derecho de piso y sí lo van hacer que lo hagan para algo bien, para la seguridad”, opinó.